Fabrica+arte 2017

 

Fé de fábrica

 

Cuando un pintor entra a una fábrica, sea de copas, de quesos, de rulemanes, de tapers, ve una coreografía, no una fabrica.

Una coreografía solidaria hacia los resultados.

Ve cómo esa escena busca un producto.  Un producto ¿seriado y en cantidad?, atravesado por muchas personas o una oficina de control de calidad.

Qué pensará un pintor sobre el control de calidad, y cómo es, el control de calidad para un artista.

El pintor  entra a una fábrica y queda mareado, como es el caso de Carlos Escoriza, como tantos otros ensayos de unir:

 

Arte e Industria.

Arte y Economía.

Arte y Artesanía.

Arte y Cantidad.

Arte y Malogrado.

 

Los intentos en Argentina ha sido muchos y han tenido que ver por un lado con el diseño en relación al arte,  por otro lado con la condición de múltiple y sus  amplias posibilidades de consumo y con la tercerización de la mano del artista a imponderables.  También con el deseo frecuente de sentirse una “obrera del arte,  un obrero del arte”.

Un ensayo inevitable en el tema es el de Silvia Dolinko,  Doctora en Historia y Teoría del Arte,  especialista en “Casos de la Cantidad” relata (1)  y la cito:

Aunque más limitado en cuanto a su recepción y reconocimiento, por esos años también circuló un nuevo tipo de producción seriada: el múltiple, objeto que Julio Le Parc (2) definía como una “proposición artística concebida para ser multiplicada gracias a las posibilidades industriales”. El artista era consciente de los límites, contradicciones y ambigüedades del múltiple, “todavía ligado a la tradición, pero que por otra parte contribuye a desconsagrar la obra única, a quitarle su carácter de objeto fetiche y de pretexto para especular.”

En su “Manifiesto del múltiple”, (3) Le Parc remontaba la genealogía de esta producción hasta Mondrian, el arte geométrico y las más cercanas experiencias ópticas y cinéticas, descartando de modo taxativo el control del tiraje y el registro de la firma del artista.

 

Las esculturas de Escoriza,  hechas a partir de su estadía en IPAS envases plásticos de Guaymallén, tanto las apoyadas como las paradas vienen de situarse en default, o sea lo que él está pudiendo registrar bajo un espacio de consumo social.  Son esculturas fantasmas, que atacadas por cierto lenguaje plástico  piden entrar en una cadena de mirada artística que tampoco existe, pero si en una cadena de regalos de la que por aquí,  nuestra geografía sabe mucho.

 

Estas obras tienen el encanto de las manos humanas, menos máquinas más personas, parecen gritar. Ellas  austeras, vienen de una línea en el aire. El autor las trata como parientes, son familia, de allí los epígrafes de cada una.

Escoriza anuncia a estos objetos como preindustriales,  humanizadas sus nombres son un globo de historieta, sin historieta, sólo la celebración del encuentro de los artistas con las fábricas y  la cantidad.

Mientras la falla la industria la descarta, reciclando el material o destruyéndolo, el arte lo toma como posibilidad, como Fuerza y Posibilidad. (4) Sin embargo ellas ligeramente citan el espíritu experimental en los materiales de un  artista clave del Siglo XX, clave en relación  al diseño y al  análisis de las condiciones de producción contextual en el arte,  estoy pensando en Lázló Moholy-Nagy. (5)

 

Ahora,  estoy esperando que estas esculturas de línea en el aire se conviertan en múltiples que puedan habitar en casas, casitas, y en otras dimensiones lleguen a parques.

Me quedo con la palabra del autor, están hechas con hierro, hierro del doce.

 

 

Claudia del Río

 

 

(1)“Obra múltiple en la ampliación del consumo artístico”, en Baldasarre, María Isabel y Silvia Dolinko (eds.), Travesíasde la imagen. Historias de las artes visuales en la Argentina, Buenos Aires, CAIA-Eduntref, vol. 1, 2011, pp. 363-931. ISBN 978-987-1172-87-0 pp.376, 377.

 

 

(2) Ibídem

Julio Le Parc, “Múltiples”, octubre de 1966, reproducido en Marta Dujovne y Marta Gil Solá (ed.), Julio Le Parc, entrevista grabada, documentación y textos reunidos por Marta Dujovne y Marta Gil Solá, Buenos Aires, Estuario, 1967

(3) Ibídem

Julio Le Parc, “Manifeste du multiple”, ca. 1966, reproducido en Roberto Amigo, Silvia Dolinko y Cristina Rossi (ed.), Palabra de artista. Textos sobre arte argentino 1961-1981, Buenos Aires, Fundación Espigas/Fondo Nacional de las Artes, 2010, pp. 187-188.

(4) Fuerza y Posibilidad es un proyecto editorial independiente de la ciudad de Rosario. Desde 2014 publica su propia revista de arte y diversas ediciones experimentales.

 

 

(5) Moholy-Nagy, Lázló. La nueva visión. Principios básicos del Bauhaus. Ediciones Infinito. Buenos Aires, 1997

 

https://youtu.be/D_-by2H6J94

 

 

 

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